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Diez señales de que un presupuesto es demasiado barato

Un presupuesto muy por debajo de los demás no es una oportunidad: es una previsión de lo que pasará. Estas son las diez señales que aparecen antes de empezar.

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Cada año hay obras que se paran a medio hacer. Casi siempre, las señales estaban en el presupuesto, y casi siempre se leyeron como una buena noticia.

1. Es claramente más barato y tiene menos páginas

La correlación es esta y no falla mucho: menos detalle, menos precio. No porque engañen, sino porque un presupuesto corto ha supuesto menos cosas. Las cosas que no ha supuesto habrá que hacerlas igualmente.

2. No hay mediciones

«Reforma de baño: 8.400 €.» Sin metros cuadrados de alicatado ni unidades de sanitario, no se puede comparar ni se puede reclamar.

3. No hay marcas ni modelos

Los sanitarios, la grifería, el pavimento y la caldera tienen marca. Si no consta, lo que acabará instalándose será lo más barato que haya el día de la compra.

4. No hay partida de residuos

Retirar escombro cuesta dinero: contenedor, transporte y vertedero autorizado. Si no está en el presupuesto, o se cobrará después o el escombro acabará donde no debe.

5. Piden mucho dinero por adelantado

Un anticipo razonable sirve para comprar material. Un anticipo muy alto a menudo sirve para tapar el agujero de otra obra. Paga por fases ejecutadas, no por calendario.

6. El plazo es demasiado bueno

Un baño en una semana. Una integral en un mes. Las esperas de secado existen aunque en el presupuesto no salgan. Un plazo imposible es un incumplimiento programado.

7. Dicen que no hace falta permiso

Casi siempre hace falta alguno, aunque sea una comunicación previa. Quien te dice que no hace falta nada, o no lo sabe o piensa trabajar sin él.

8. No te dan datos fiscales completos

Nombre fiscal, NIF y dirección. Si la única identificación que tienes es un número de móvil y un nombre de pila, no tienes a quién reclamar.

9. No mencionan seguro ni garantías

Una empresa que hace obras tiene seguro de responsabilidad civil. Pídelo. Y que el presupuesto diga qué garantía da y durante cuánto tiempo.

10. Te presionan para que firmes hoy

«Este precio es para esta semana.» Una reforma es una decisión de decenas de miles de euros. Quien tiene trabajo no necesita presionarte.


Qué hacer si encuentras tres o más

No hace falta descartar la empresa de entrada. Lo que hay que hacer es igualar el alcance: vuelve con el presupuesto más detallado que tengas y pide que te presupueste exactamente lo mismo, con las mismas mediciones y las mismas marcas.

Pasa una de dos cosas. O el precio sube y se acerca a los demás —y entonces ya sabes que era una cuestión de alcance, no de precio— o no quieren hacerlo. Las dos respuestas son información útil.

Preguntas que nos hacen a menudo

¿Un presupuesto barato siempre es malo?

No. A veces una empresa tiene un hueco de calendario, tienes una obra fácil o el equipo ya está en tu calle haciendo otro trabajo. La diferencia entre un precio bueno y un precio imposible es que el precio bueno viene con las mismas mediciones y las mismas marcas que los demás, y el precio imposible viene con menos páginas.

¿Qué diferencia de precio debería hacerme sospechar?

No hay un porcentaje mágico, pero cuando un presupuesto queda claramente por debajo de los otros dos y tiene menos detalle, lo más probable no es que sea más eficiente: es que no ha incluido lo mismo. Antes de descartarlo o de aceptarlo, iguala el alcance y vuelve a comparar.

¿Qué hago si ya he firmado y la obra se atasca?

Documéntalo todo por escrito: fotografías fechadas, correos y un requerimiento formal con un plazo razonable para retomar los trabajos. Si has pagado por hitos de obra y no por calendario, tu posición es mucho mejor. Si la reforma la contrató una comunidad, habla con la dirección facultativa antes que con la empresa.

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